jueves 12 de junio de 2008

Mi cuerpo

es la memoria de tus manos
transitando el desnudo de mi ofrenda

contiene
tu sabor
tu aliento
tu humedad
tu entrega

armado
con triunfos y derrotas

mi cuerpo
suena a ternuras
envueltas en la penumbra
con tu rastro implacable
balanceándose en una somera luz

mi cuerpo
no quiere mirar afuera
y encontrar una lumbre amanecida

se aferra obstinado a este instante
en que la sombra es ardor

5 comentarios:

Pilar dijo...

Tienes hermosas palabras para transmitir los sentimientos y las sensaciones.
Muy bellos escritos todos.
Un beso para ti Camilie

Lucía dijo...

Ser memoria en las manos de alguien. Haber dejado la huella de la piel en unas yemas de los dedos, es haber sido recorrida entera.
Un cuerpo que se cierra para guardar el calor de esas caricias.
Quién no se obstinaría, para guardar el momento:)
Un beso.Camilie

Moony dijo...

Este poema es... precioso...
"Mi cuerpo
suena a ternuras
envueltas en la penumbra..."

¿Se puede decir más?
Sólo el sonido de un beso mudo podría ser consorte de esas palabras. De un beso de lumbre amanecida.

Precioso, jo.

Un beso enorme, Camilie, muy, muy grande :)

Jucar dijo...

Un poema cargado de sensualidad, con versos tremendamente bellos. Un placer leerte.

Camilie dijo...

Muchas gracias Pilar, yo he mirado tu blog y es de una hermosa sensibilidad.
Un beso también para ti.

Tú lo has dicho Lucía y tan bonito...
Un beso

Me gusta tanto compartir contigo Moony, tú que eres increíble...
Gracias y un beso enorme

Gracias por tus palabras Jucar; el placer es mío, es tan alentador si algunos de los pensamientos son compartidos.